Dr. Félix Torán, ayudando a más personas a alcanzar el éxito y la felicidad.

Inicio > Blog > Actitud mental

BLOG

18-01-2009

Un sencillo pero potente truco para activar la Ley de la Atracción utilizando nuestro ordenador

 

Queridos amigos,

 

En esta ocasión, en lugar de ofrecerles un artículo en el formato habitual (texto), he optado por registrar un articulo en formato audio, que comparto aquí con ustedes. Se trata de un truco que podemos poner en marcha utilizando nuestro ordenador, y que resulta muy sencillo de aplicar. Estoy convencido de que si lo ponen en práctica se sorprenderán de los resultados. 


PARA ESCUCHAR EL AUDIO AHORA HAGA CLIC AQUÍ.

 

PUEDE DESCARGAR EL ARCHIVO MP3 HACIENDO CLIC AQUÍ

 

Les envío un afectuoso saludo.

Dr. Félix Torán

Categorias: Actitud mental, La Respuesta del Universo, Ley de la Atracción

Etiquetas: tructo, ordenador, ley, atracción, felix, toran, audio, blog, respuesta, universo

[Imprimir] 18 Comentarios comentar Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

23-11-2008

¡No critique!

En su libro "Cómo ganar amigos e influir sobre las personas", el gran Dale Carnegie decía: "No critique, no condene ni se queje". También nos enseña: "sea caluroso en sus aprobaciones y generoso en elogios". 

 

Y ciertamente, cambiar las críticas por elogios nos aportará notables beneficios, lo cual queda todavía más claro desde el punto de vista de la Ley de la Atracción.

 

Cuando criticamos, estamos creando una batalla entre nuestro Ego y el de otra persona. El Ego de la otra persona posiblemente se hallará identificado con lo que usted critica, ysi es así, lo perciba o no, le guste o no, el otro Ego va a resultar dañado. Suponga que usted es músico y ha compuesto una melodía. Su Ego hará todo lo posible para asociarse con la melodía. En otras palabras, la melodia es usted. Si alguien insulta su melodía, le estará insultando a usted. Y esto ocurre porque su Ego crea una falsa identidad de usted mismo, y usted cree que es dicha identidad. Solo regresando a nuestro verdadero Yo (y esto se consigue regresando al momento presente) disolvemos el pensamiento, y el Ego nos dejará tranquilos.  

 

Cuando criticamos, el Ego de la otra persona puede facilmente quedar dañado. No siempre nos damos cuenta, porque a veces criticamos algo con lo que el Ego de la otra persona no se encuentra identificado, así que no hay reacción por su parte. Pero antes o despues ocurre que criticamos a otra persona y tocamos algo con lo cual su Ego se ha identificado. Y en ese momento, se producirá una reacción. Puede ser que lo perciba más o menos, puede ser más o menos violenta, puede que incluso no perciba ninguna reacción, pero sin duda, habrá causado daño.

 

Muchas veces, nos ocultamos tras una excusa: la de las críticas constructivas. Decimos "no sabes aceptar las críticas" o "no se por qué se enfada, sólo era una crítica constructiva". Las críticas constructivas no existen. Todas las críticas son críticas, y por tanto pueden hacer daño.

 

Pongamos el caso de que usted quiere criticar constructivamente. Si eso es cierto, entonces usted no tiene ninguna intención de dañar a la otra persona. Entonces, si no quiere hacer daño, ¿Por qué no hace un elogio? Un elogio, si está dicho con sinceridad (es decir, si no es adulación) no puede hacer daño a nadie. Si usted tiene algo constructivo que aportar, siempre puede transmitirlo a través de un elogio. Esta es la forma de enviar el mensaje sin intención de hacer daño. Si decide hacerlo a través de una crítica constructiva, lo que estará haciendo es enviar una crítica, y  justificarse a sí mismo llamándola "constructiva". Y en ese caso, al haber optado por la crítica en lugar del elogio, estará actuando movido por el objetivo de hacer daño.

 

En resumen, quien quiere hacer daño utiliza la crítica, llámela constructiva o no, pero el caso es que hace daño. Es una actitud movida por el Ego, intentando atacar a otro Ego. Quien quiere realmente enviar un mensaje constructivo, no tiene ninguna intención de hacer daño, y por tanto elige los elogios como medio para enviar sus mensajes. En ese caso, al optar por el elogio, usted está optando por eliminar su Ego de dicha comunicación, y la otra persona reaccionará igualmente. Estará conectando su verdadero Yo con el de la otra persona, y la comunicación estará basada en el amor. Ya no será una lucha de egos.

 

Si opta por criticar, la LDA nos dice que el Universo nos va a entregar multitud de ocasiones para seguir criticando. Y eso generará conflictos con otros egos, y al final de la historia, estará creando una avalancha de críticas hacia otros, y recibidas desde otros. Es imposible encontrar así la felicidad. Los amigos que atraerá serán personas que critican. Las críticas le rodearán. Así no se puede ser feliz.

 

Le invito a plantearse la pregunta: ¿desea optar por la crítica o por el elogio? Le reto a olvidar las críticas, que siempre son negativas. Deshágase de ellas. Y cuando tenga intención de pensar que una crítica es constructiva, sea consciente y no proceda. Convierta entonces la crítica en un elogio. Por ejemplo, puede elogiar primero lo bueno que ha hecho la otra persona, y darle una idea para hacerlo todavía mejor. Se concentra en lo positivo, lo elogia, y le añade más positividad dando ideas.

 

Imagine una situación práctica. Usted pinta cuadros, y dedica mucho tiempo a ello. Otra persona ve su última obra y piensa  que si usara mejor el ocre el resultado mejoraría mucho.  Se le acerca, y entonces le dice a usted que su cuadro no es muy bueno porque le falla el uso del ocre. ¿Acaso se puede esperar que usted lo tome a bien? Lo demostrará o no, y la otra persona lo notará o no, pero usted se ofenderá. Su ego resultará dañado.

 

Sin embargo, sería mejor si esa persona se le acercara, y le dijera que usted pinta muy bien, y lo mucho que le gusta su cuadro. Le diría: "¿Opina usted que el ocre podría incluirse en esta magnífica obra?"  y usted seguro que se lo cuestionaría, y le diría posiblemente que sí. La otra persona podría decirle entonces: "magnífica idea". Así, se establecerían, sin duda, las bases de una amistad. La otra persona habría conseguido transmitirle su idea para mejorar el cuadro, planteándolo de tal forma que no solo es una sugerencia, sino que usted se tendría la impresión de que la idea es suya. Su ego no podrá reaccionar ante ello, así que no habría combate con el de la otra persona. Y al actuar sin ser guiados por el Ego, entonces surgen las bases del amor y de la amistad. Las verdaderas identidades de ambas personas habrían interaccionado en este ejemplo. 

 

Le reto a poner todo esto en marcha en su día a día. Somos humanos, tenemos egos, y todos antes o después criticamos. Es importante reconocer que lo hemos hecho, aprender lecciones, y emprender acciones para mejorar. Con este esfuerzo, podrá apreciar, mucho antes de lo que pueda esperar, cómo pasa más tiempo elogiando que criticando, y le garantizo que lo que va a atraer a su alrededor le va a gustar y le va a hacer muy feliz.

 

Les deseo todo el éxito del mundo y que encuentren la felicidad en cada instante, alejados del ego.

 

Dr. Félix Torán

http://www.felixtoran.com

Categorias: Actitud mental, Éxito y Felicidad, Ley de la Atracción

Etiquetas: criticas, criticar, constructiva, elogios, amistad

[Imprimir] 20 Comentarios comentar Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

12-11-2008

La Ley de la Atracción y la suerte

 

Este tema es muy relevante, especialmente  bajo la óptica de la Ley de la Atracción, donde lo que nos sucede es consecuencia de nuestros pensamientos. Si creo en la Ley de la Atracción, ¿qué debo pensar respecto a la suerte?

 

Mi punto de vista es el siguiente: el azar, en tanto que probabilidad, por supuesto que existe, pero la suerte es un concepto creado por nosotros mismos a través de nuestra intención. Intentaré explicarme en los siguientes párrafos.

 

Tome el caso de una tirada de dados. Este es un proceso de azar, cuya probabilidad puede calcularse de antemano. Cualquiera de los números del dado tiene una probabilidad de uno sobre seis asociada. Ahí no existe el concepto de suerte. Es un mero proceso que puede estudiarse a través de la probabilidad (y la combinatoria en caso de usar más dados, u otros procesos).

 

Pero si nuestra intención entra en juego, la cosa cambia. Si nosotros decidimos apostar por un número una cantidad de dinero, entonces estamos creando el concepto de suerte. A un estado que corresponde a una probabilidad de 1 sobre 6 le estamos asignando un valor económico, y a eso le llamamos suerte. Y lo llamamos suerte porque el resultado deseado corresponde a una probabilidad pequeña.

 

Pero la suerte la podemos manejar mediante nuestra intención, puesto que podemos invertir más dinero y realizar más apuestas, por ejemplo, jugando tres números, y entonces habremos elevado la probabilidad al 50%. Si comparamos cinco números, tendríamos gran confianza en ganar, y, aquí viene el punto clave: ¡Dejaríamos de hablar de suerte! En efecto, aquí confiaríamos en un éxito casi seguro. Y al improbable caso de que salga justo el número por el cual no hemos apostado, le llamaríamos riesgo, y sería controlable. Si llegaramos a comprar los seis números, entonces la suerte dejaría de existir, y ganariamos seguro. No estoy diciendo que esto sea una decisión inteligente en el marco de un juego, ni que nadie lo haría nunca, simplemente es un ejemplo sencillo para mostrar que en un proceso de azar no existe la suerte, salvo que nosotros la creemos mediante nuestra intención.

 

Imagine un jugador de baloncesto que se enfrenta a un tiro libre decisivo para ganar un partido. Veamos como su intención crea o no la suerte, y veamos como dicha intención diferencia a una persona de éxito.

 

Imagine que el jugador teme enormemente fallar el tiro. En su mente no ve otra cosa que fracaso. Está pensando en la reacción negativa de sus compañeros por haber echado a perder el partido. Está pensando en los comentarios que realizarán los seguidores del equipo las semanas siguientes. Incluso imagina los apelativos negativos que la gente le va a poner. Teme incluso pasar muchos partidos sentado en el banquillo...  Que opina que va a ocurrir en términos de probabilidad? Este jugador, mediante su intención, está creando un obstáculo innecesario en su mente, y la está condicionando para que haga todo lo posible para que falle el tiro.  Él mismo se está poniendo obstáculos. Y así lo que está consiguiendo es que la probabilidad de fallar sea muy grande, y la de encestar sea muy pequeña. Y como la probabilidad de obtener lo que desea (encestar) es muy pequeña, a eso le llama suerte. Ha creado la suerte donde no existía. Este jugador piensa que "si encesto es cuestión de suerte...". ¿Imagina el resultado? Admitamoslo: el jugador ha hecho todo lo posible por fallar, y ha creado un concepto llamado suerte para el improbable caso de encestar... En realidad, ha empleado la ley de la atracción para conseguir lo que no desea. Parece asombroso que podamos caer en ello, pero los seres humanos lo hacemos más veces de las que podamos contar...

 

Ahora, imagine el caso opuesto. El jugador se visualiza a sí mismo encestando. Escucha las alabanzas del público. Incluso siente los abrazos de sus compañeros de equipo. Esto se traduce, de hecho, en utilizar la ley de la atracción, comenzando mediante la visualización de imágenes mentales. Despues el jugador pasa a la acción. Ahora, sin duda, las probabilidades de encestar serán elevadas (sobre el poder de la autosugestión y la visualización se han hecho ya muchos experimentos a lo largo de los años que confirman esto). Y las probabilidades de fallar serán reducidas. En este caso, el jugador cuenta con que va a encestar, y considera fallar como un riesgo controlable, que por tanto está dispuesto a asumir. 

 

La ley de la atracción nos dice que nuestros pensamientos, unidos a la acción, se convierten en hechos. Y esto funciona tanto si pensamos en lo que deseamos, como si pensamos en lo que no queremos conseguir.

 

Por favor, ¡No opte por concentrarse en lo que no desea, y llamar suerte a lo que desea obtener!! Así la ley de la atracción le dará aquello que no desea... La máxima probabilidad será de fracasar, y ya tendrá preparada incluso una conocida frase cuando esto ocurra: "Tuve mala suerte...".

 

Por el contrario, le animo a usar la ley de la atracción de manera positiva. ¡Concéntrese en lo que usted desea! Tiene el poder de crear en su mente primero y luego en la realidad. Pero debe crear lo que desea, y no lo contrario. Conociendo la ley de la atracción, y teniendo plena fe en la misma como ley universal, usted siempre la utilizará para crear la realidad deseada. Y entonces, la suerte no existirá. Para usted solo existirá el éxito, que corresponde a la máxima probabilidad. Y a esa mínima probabilidad de no conseguir lo que desea, la llamará "riesgo", y no "suerte".

 

Y si además se arma de una actitud mental positiva, detrás de ese riesgo siempre encontrará la posibilidad de aprender lecciones, y la semilla de un éxito mayor, por lo cual el riesgo, además de improbable, dejará de ser algo negativo. Los obstáculos siempre pueden aparecer, y aun en los casos más duros, se debe terminar por aceptarlos, aprender de ellos, esquivarlos, y continuar el camino. Esa es la mentalidad correcta. Pero si opta por ser usted mismo quien crea los obstáculos, estará entregando su vida a la suerte, que dificilmente llegará... Piense en éxito, no en suerte.

 

Les invito a reflexionar sobre ello, y les envío todos mis mejores deseos de paz, amor, éxito y felicidad en cada segundo de sus vidas.

 

Dr. Félix Torán

 

 

 

Categorias: Actitud mental, Ley de la Atracción

Etiquetas: suerte, ley, atracción, azar, probabilidades, riesgo, fracaso, fracasar

[Imprimir] 51 Comentarios comentar Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

04-09-2008

La mentalidad de abundancia: Una clave hacia el éxito

Siempre he creído firmemente en el poder de una mentalidad de abundancia. Es esencial ser conscientes de que, para ganar nosotros, no tiene por qué perder otra persona. El Universo tiene riqueza en abundancia suficiente para todos.

Nuestro Ego está ahí intentando constantemente intervenir, y le intentará convencer de que está haciendo mal al adquirir una mentalidad de abundancia. Le hará creer que debe competir, y que siempre hay un ganador y un perdedor. No deje que le domine. Luche contra su Ego.

Su Ego intentará convencerle de que el éxito es la cima de la montaña, donde sólo cabe una persona, y está usted inmerso en una carrera escalando la ladera, para ser el primero que llegue a la cumbre. En su camino se encontrará con personas que sólo piensan en ganarle la carrera. Eso es lo que estará atrayendo. Y si consigue llegar a la cima, no podrá decir que ha disfrutado del camino. ¿Acaso es eso felicidad?

Sin embargo, a mi me gusta decir que el éxito está en lo alto de una montaña, pero con una particularidad: culmina con una meseta, donde caben muchas personas.

Le invito a adoptar dicha mentalidad. Durante su escalada hacia el éxito encontrará otras personas con mentalidad de abundancia. Comprobará que les ha atraído hacia usted (los iguales se atraen, como indica la ley de la atracción, tema que abordaré más adelante). Y la gente con mentalidad de abundancia sabe que arriba hay sitio para todos, así que en lugar de competir, coopera para llegar juntos a la cima. El camino será más agradable, y cuando llegue a la cima, no sólo disfrutará del éxito. También habrá disfrutado del camino... ¡Y que es eso sino la felicidad!

Categorias: Actitud mental, Éxito y Felicidad

Etiquetas: éxito, felicidad, mentalidad, positiva, abundancia, Ego

[Imprimir] 2 Comentarios comentar Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame