12-11-2008
La Ley de la Atracción y la suerte
Este tema es muy relevante, especialmente bajo la óptica de la Ley de la Atracción, donde lo que nos sucede es consecuencia de nuestros pensamientos. Si creo en la Ley de la Atracción, ¿qué debo pensar respecto a la suerte?
Mi punto de vista es el siguiente: el azar, en tanto que probabilidad, por supuesto que existe, pero la suerte es un concepto creado por nosotros mismos a través de nuestra intención. Intentaré explicarme en los siguientes párrafos.
Tome el caso de una tirada de dados. Este es un proceso de azar, cuya probabilidad puede calcularse de antemano. Cualquiera de los números del dado tiene una probabilidad de uno sobre seis asociada. Ahí no existe el concepto de suerte. Es un mero proceso que puede estudiarse a través de la probabilidad (y la combinatoria en caso de usar más dados, u otros procesos).
Pero si nuestra intención entra en juego, la cosa cambia. Si nosotros decidimos apostar por un número una cantidad de dinero, entonces estamos creando el concepto de suerte. A un estado que corresponde a una probabilidad de 1 sobre 6 le estamos asignando un valor económico, y a eso le llamamos suerte. Y lo llamamos suerte porque el resultado deseado corresponde a una probabilidad pequeña.
Pero la suerte la podemos manejar mediante nuestra intención, puesto que podemos invertir más dinero y realizar más apuestas, por ejemplo, jugando tres números, y entonces habremos elevado la probabilidad al 50%. Si comparamos cinco números, tendríamos gran confianza en ganar, y, aquí viene el punto clave: ¡Dejaríamos de hablar de suerte! En efecto, aquí confiaríamos en un éxito casi seguro. Y al improbable caso de que salga justo el número por el cual no hemos apostado, le llamaríamos riesgo, y sería controlable. Si llegaramos a comprar los seis números, entonces la suerte dejaría de existir, y ganariamos seguro. No estoy diciendo que esto sea una decisión inteligente en el marco de un juego, ni que nadie lo haría nunca, simplemente es un ejemplo sencillo para mostrar que en un proceso de azar no existe la suerte, salvo que nosotros la creemos mediante nuestra intención.
Imagine un jugador de baloncesto que se enfrenta a un tiro libre decisivo para ganar un partido. Veamos como su intención crea o no la suerte, y veamos como dicha intención diferencia a una persona de éxito.
Imagine que el jugador teme enormemente fallar el tiro. En su mente no ve otra cosa que fracaso. Está pensando en la reacción negativa de sus compañeros por haber echado a perder el partido. Está pensando en los comentarios que realizarán los seguidores del equipo las semanas siguientes. Incluso imagina los apelativos negativos que la gente le va a poner. Teme incluso pasar muchos partidos sentado en el banquillo... Que opina que va a ocurrir en términos de probabilidad? Este jugador, mediante su intención, está creando un obstáculo innecesario en su mente, y la está condicionando para que haga todo lo posible para que falle el tiro. Él mismo se está poniendo obstáculos. Y así lo que está consiguiendo es que la probabilidad de fallar sea muy grande, y la de encestar sea muy pequeña. Y como la probabilidad de obtener lo que desea (encestar) es muy pequeña, a eso le llama suerte. Ha creado la suerte donde no existía. Este jugador piensa que "si encesto es cuestión de suerte...". ¿Imagina el resultado? Admitamoslo: el jugador ha hecho todo lo posible por fallar, y ha creado un concepto llamado suerte para el improbable caso de encestar... En realidad, ha empleado la ley de la atracción para conseguir lo que no desea. Parece asombroso que podamos caer en ello, pero los seres humanos lo hacemos más veces de las que podamos contar...
Ahora, imagine el caso opuesto. El jugador se visualiza a sí mismo encestando. Escucha las alabanzas del público. Incluso siente los abrazos de sus compañeros de equipo. Esto se traduce, de hecho, en utilizar la ley de la atracción, comenzando mediante la visualización de imágenes mentales. Despues el jugador pasa a la acción. Ahora, sin duda, las probabilidades de encestar serán elevadas (sobre el poder de la autosugestión y la visualización se han hecho ya muchos experimentos a lo largo de los años que confirman esto). Y las probabilidades de fallar serán reducidas. En este caso, el jugador cuenta con que va a encestar, y considera fallar como un riesgo controlable, que por tanto está dispuesto a asumir.
La ley de la atracción nos dice que nuestros pensamientos, unidos a la acción, se convierten en hechos. Y esto funciona tanto si pensamos en lo que deseamos, como si pensamos en lo que no queremos conseguir.
Por favor, ¡No opte por concentrarse en lo que no desea, y llamar suerte a lo que desea obtener!! Así la ley de la atracción le dará aquello que no desea... La máxima probabilidad será de fracasar, y ya tendrá preparada incluso una conocida frase cuando esto ocurra: "Tuve mala suerte...".
Por el contrario, le animo a usar la ley de la atracción de manera positiva. ¡Concéntrese en lo que usted desea! Tiene el poder de crear en su mente primero y luego en la realidad. Pero debe crear lo que desea, y no lo contrario. Conociendo la ley de la atracción, y teniendo plena fe en la misma como ley universal, usted siempre la utilizará para crear la realidad deseada. Y entonces, la suerte no existirá. Para usted solo existirá el éxito, que corresponde a la máxima probabilidad. Y a esa mínima probabilidad de no conseguir lo que desea, la llamará "riesgo", y no "suerte".
Y si además se arma de una actitud mental positiva, detrás de ese riesgo siempre encontrará la posibilidad de aprender lecciones, y la semilla de un éxito mayor, por lo cual el riesgo, además de improbable, dejará de ser algo negativo. Los obstáculos siempre pueden aparecer, y aun en los casos más duros, se debe terminar por aceptarlos, aprender de ellos, esquivarlos, y continuar el camino. Esa es la mentalidad correcta. Pero si opta por ser usted mismo quien crea los obstáculos, estará entregando su vida a la suerte, que dificilmente llegará... Piense en éxito, no en suerte.
Les invito a reflexionar sobre ello, y les envío todos mis mejores deseos de paz, amor, éxito y felicidad en cada segundo de sus vidas.
Dr. Félix Torán
Categorias: Actitud mental, Ley de la Atracción
Etiquetas: suerte, ley, atracción, azar, probabilidades, riesgo, fracaso, fracasar

